Enlace al sitio web de la película: loscondenados.es
En el mes de julio del 2008, Daniel Fanego le habló de mí, entre otras actrices, a un joven director español que lo buscó para una película. El joven director español y su joven esposa y coguionista (Isaki Lacuesta e Isa Campo) y quien escribe tuvimos una apretada conversación y entrevista en la confitería Premier, un sábado de tarde.
El 22 de noviembre me subí a un avión para irme a Lima, y desde Lima emprendí un viaje insospechado al corazón del país, Depto. de Junín, Valle de Chanchamayo, en la selva peruana.
Hasta el 28 de diciembre permanecimos con Leonor Manso, Fanego, Arturo Goetz, Nazareno Casero y Juana Hidalgo, en un lugar de ensueño, en un lugar afiebrado, en un lugar lluvioso, en un lugar árido. En una filmación, además. Pasamos cumpleaños y navidades, peleas y reconciliaciones, calor y sed y sueño. Y también muchos amigos nuevos, peruanos, españoles y argentinos.
El 29 de diciembre, finalmente, desde Lima, Leonor y yo nos montamos a otro avión y nos fuimos al Cuzco, ciudad de ensueño, y de allí al Machu Picchu.
El 31 de diciembre, después de haber caminado absortas por la ciudad inca, bailamos y comimos y bebimos, entre un montón de extranjeros, en el hotel Sanctuary Lodge, enclavado en las puertas de la Ciudadela. Y a las 6,30 del primer día del 2009, la ciudad volvió a abrirnos sus puertas para recibir el año.
En el momento en que escribo esto, estoy a punto de subirme a un avión que nos llevará (a Leonor y a mí), primero a Barcelona y luego a Madrid, para el estreno de la película Los Condenados, que fue galardonada con el premio FIPRESCI en el último Festival de San Sebastián, como la película más innovadora del Festival.
Estaremos volviendo a Buenos Aires el 22 de noviembre, exactamente un año después de haber emprendido el viaje al Perú y el otro “viaje” que significa una filmación.
Todo un ciclo que promete de alguna manera un viaje circular en torno a una película.
Una película que me lleva de viaje…